Siglo XXI: La comunicación avanza y la incomunicación también

Transcurre un siglo donde la tecnología ha tomado todo lo que estaba a su alcance, acaparo absolutamente todo, nos permite ver lo que esta sucediendo en Taiwán en este mismo instante, comunicarnos a través de un pequeño aparato y hablar con nuestros familiares que se encuentran en la otra parte del planeta. ¿Como encontrarnos en esta nueva era?

Maravillosa tecnología, la ciencia médica avanza gracias a ella, trasplantes, prótesis, placeres, deberes, tareas, trabajo, encuentro… encuentro? A que llamo encuentro… relaciones… permite relacionarnos? O es una barrera para el encuentro?

Siglo XXI… siglo donde puedo encontrar gente y contactarme con ellos, y decirles absolutamente todo lo que pienso o no, a través de una pantalla.

Si bien creo que es maravillosa la conexión que podemos obtener con otro del otro lado del continente, me pregunto si en esta vorágine donde es mas importante conectarse que encontrarse no nos estamos perdiendo de mucho.

Estamos en un momento crucial, donde podemos conectarnos pero no encontrarnos.  El encuentro implica contacto, físico y emocional.  Una computadora nos acerca pero nos aleja del encuentro del cual hablo, si solo nos quedamos con ella como fin en lugar de un medio para.

Digo fin porque nos quedamos con el chat y las paginas donde podemos conectar con gente hasta ahí.  Sin llegar al conocimiento personal.  Digo medio porque es una excelente forma de contactar gente para luego encontrarnos, ya sea a tomar un café y descubrir que no quiero volver a contactarme con esta persona., o encontrarnos para una relación que trascienda un café.

El encuentro implica verse, apersonarse, mirarse, sentirse, y decirse lo que queremos decirnos y lo que no también.  Cuanta comunicación hemos perdido.

No es la idea responsabilizar a la tecnología por esto.  La idea es que nos preguntemos que nos esta pasando como raza, si solamente podemos relacionarnos con una maquina, y perder contacto con otro “Ser”.  Ese otro que tiene mucho para enseñarnos, para brindarnos y para que nosotros hagamos lo nuestro con él.

Qué nos pasa como sociedad si no somos capaces de, primero, encontrarnos con nosotros mismos y revisar que es lo que estamos haciendo, preguntarnos si somos felices con lo que hacemos, con quien somos, con las personas que nos relacionamos diariamente.

Si la respuesta es si, perfecto! Vamos por el camino correcto.  Si la respuesta es no tengo la posibilidad de volver a elegir o de seguir este camino conocido pero con un final certero, la insatisfacción y probablemente el resentimiento.

Me pregunto…  queremos evolucionar como raza, o somos una especie en extinción?  El tiempo me dará la respuesta.

Paola Careri – Coach Ontológico – Oneness Trainer (India)

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¿Psicoanálisis vs. Coaching Ontológico? Trabajemos en equipo (Conclusión)

arton3354Si bien ambas disciplinas intentan abordar al consultante a través de la palabra y la escucha, tienen diferentes formas de trabajar el discurso que reciben en cada sesión.

El psicoanalista trabaja el discurso del paciente escuchando y asistiéndolo en la búsqueda de las causas reprimidas de su accionar, escucha para entender la lógica del inconsciente del paciente.

Suele pasar que las terapias psicoanalíticas se desarrollan por períodos muy extensos de tiempo y los pacientes solo encuentran razones y porque.  Los psicoanalistas continúan trabajando sin tener en cuenta que muchas veces no alcanza sólo con los porques.  El paciente necesita tomar cartas en el asunto para modificar rápidamente su forma de manejarse para ir hacia el objetivo deseado.

En un mundo de constante cambio, el psicoanálisis se queda corto con la explicación de los “porque” y le falta acción, el paciente sabe cual es su modelo y como afecta a su realidad pero no sabe que hacer con eso.  Pasa años analizándose y encontrando causas pero al momento de encontrarse frente a un obstáculo hacia su objetivo inmediato, sólo puede ir a su terapia a contarle a su analista lo que le sucede y explicar porque y como pasó lo que pasó.

Para que el paciente salga de su explicación y se pregunte ¿Que quiero que pase conmigo?, en lugar de ¿Qué pasó? ¿Cómo fue? ¿Con qué lo relaciono?, muchas veces necesita una mirada diferente, ya que es el hábito el que lo tracciona a hacerse estas preguntas.

Si un psicoanalista contempla la posibilidad de consultar a un coach para que asista a su paciente en una sesión, seguramente los resultados serán diferentes, el paciente comenzará a ponerse en movimiento hacia el objetivo deseado.

Este pase a la acción lo puede obtener pasando por una o varias sesiones de coaching, donde planteara su estado actual y que quiere que pase. La idea es que esta oferta surja del propio psicoanalista y no que sólo dependa del paciente que esta inmerso en su problema y no sabe como salir de él.

El coaching ontológico asistirá al paciente tomando la información obtenida de la terapia en el camino hacia la concreción de objetivos.

En contraposición, debido a lo extensa que puede ser una terapia psicoanalítica, el auge del coaching atrae consultantes que tienen temas para tratar en profundidad desde lo inconsciente y que un coach no puede hacerlo ya que ni cuenta con las herramientas, ni es el fin para el cual fue creado el coaching ontológico.

Se acercan al coaching con la idea de solucionar temas puntuales y si bien puede tener efectos terapéuticos, solo estarían tratando el síntoma y no la enfermedad, que, probablemente, no sepan conscientemente de su existencia.

Si un coach plantea que todo pasa en una conversación, poniendo en tela de juicio una patología, argumentando que cambiando la conversación la patología desaparece, estamos invalidando al psicoanálisis como ciencia, la cual ha obtenido resultados concretos al practicarla.

El coach teniendo entrenada su forma de escuchar, puede advertir que algo muy profundo esta traccionando al individuo en su forma de comportarse y desde ahí, sugerir consultar a un psicoanalista para poder elaborar lo no elaborado.  En todo caso, hasta puede consultar a un psicoanalista para que lo asesore en como tratar el tema con su coachee.

Ambas disciplinas trabajan el mismo tema desde diferentes orígenes y con diferentes propósitos, y no tienen necesidad de ser excluyentes, por el contrario trabajando en equipo pueden obtener excelentes resultados en miras de tener como principal valor “el bienestar del consultante”.

Si bien por separado son herramientas poderosas, si se complementarán para tratar a los pacientes en forma conjunta, los resultados se multiplican en forma exponencial dándole una terapia integral y abarcativa al consultante (paciente / coachee).

PROPUESTA PARA EL PSICOANÁLISIS

Luego de analizar y encontrar el origen de la problemática planteada por el paciente, sugiero trabajar en abrir el campo de trabajo estando abierto a sumar aunque sea a posteriori, los métodos y herramientas que el Coaching Ontológico nos ofrece, con el fin de acelerar y ayudar al individuo a ponerse en acción en el aquí y ahora, superando aquel obstáculo y su origen.

PROPUESTA PARA EL COACHING ONTOLÓGICO

Resulta útil, bueno y complementario tener cierta información que surge de la terapia psicoanalítica donde en el no logro de lo que el coachee dice desear hay probablemente un componente inconsciente no dicho ni reconocido conscientemente por el coachee, que está jugando un importante papel en esa acción o conducta.

MI PROPUESTA

A lo largo de mi vida pase un largo período concurriendo a terapias psicoanalíticas, obteniendo grandes resultados.  En dicho período las sesiones culminaban sin modificaciones inmediatas en mi conducta.  Llegaron esas  modificaciones pero pasado un largo tiempo.  Validando esta ciencia reconozco haber accedido a información de mi historia que no tenía presente hasta el momento de haber comenzado mi terapia.

Con la llegada del Coaching Ontológico, llegó a mi vida una herramienta poderosísima para ir por los objetivos que deseaba desde hacia mucho tiempo pero no podía accionar en consecuencia.  En el momento que me decía “ya sé porque me pasa esto hoy, pero quiero ir hacia allá y no se como…” , apareció el coaching como disciplina orientada a la concreción de resultados.

Considero que si no hubiera pasado por una terapia psicoanalítica, las acciones, probablemente hubieran estado orientadas a la acción superficial sin modificar de base mi conducta.

Por lo antedicho, y basada en mi experiencia personal, propongo que cada uno de los especialistas de cada disciplina:

  • Trabajen en conjunto, usando, no invadiendo el terreno de la otra ciencia.
  • Tratar los temas que no le competen y si lo es para la otra ciencia, con respeto.
  • Estar abierto a este último concepto y, por lo tanto, ser conscientes en las señales que pueden inferir y no resistirlas.
  • Estar abiertos a reconocer y declarar su desconocimiento en el terreno que no le compete para dar el paso a los especialistas en el tema.

Debemos tener en cuenta que para que esta propuesta sea llevada a cabo, deberán dejar de lado el egocentrismo, para dar paso a la humildad y reconocimiento de falta de recursos en aras del bienestar e integridad del paciente, que es lo único que importa al momento de trabajar con algo tan maravilloso como es el “Ser Humano”

Lic. Paola Careri – Coach Ontológico – Consteladora Familiar – Oneness Trainer (India)