La meditación del perdón

Los integrantes de la pareja se sientan frente a frente y cada uno centra primero su mente como en una meditación común, aquietando y ablandando también el vientre.

Luego cada cual llevará a su mente y a su corazón la imagen de alguien por quien alberque algún resentimiento. Permitirá que se genere en él un cuadro, una idea, un sentimiento sobre la persona allí albergada. En ese momento, notar qué siente su corazón: qué temor, ira o sensación cualquiera se experimenta. Sea lo que fuere, ablandarse y decir en silencio: “Te perdono, te perdono por cualquier dolor que me hayas causado en el pasado, intencionalmente o no, con tus palabras, tus pensamientos o tus actos. No importa cómo me haya herido en el pasado, te perdono.”

Abrirse a la posibilidad del perdón es permitir que el resentimiento pueda transitar, el corazón se libere de él y  uno se alivie y pueda vivir mejor. “Te perdono: ¡es tan doloroso apartar a alguien de nuestro corazón! Te perdono.”

Permite que ese ser siga su camino tocado por la bendición de tu perdón.

Ahora, deja que entre en tu mente, a tu corazón y dile: “Te pido que me perdones. Te pido que me dejes entrar nuevamente a tu corazón. Perdóname por cualquier dolor que yo te haya causado en el pasado, intencionalmente o no, con mis palabras, mis pensamientos o mis actos. No importa cómo te haya dañado o herido, no importa cuál fue el temor o la confusión míos que te provocaron dolor, te pido que me perdones”.

Sé tocado por el perdón, permíteme ser perdonado, ingresar de nuevo al corazón de esa persona. Deja que el perdón colme tu corazón. Si tu mente se adelanta con juicios y recriminaciones contra ti mismo, simplemente observa cuan despiadado eres contigo.   Deja que tu corazón se una al otro corazón en el perdón.

Permite que ese ser siga su camino tocado por la bendición de su propio perdón.

Ahora, albérgate a ti mismo en tu propia mente, en tu corazón. ¡Es tan doloroso estar fuera del propio corazón! Dile a tu propio ser: “Te perdono”. Emplea tu nombre de pila y repite: “Te perdono….”

No importa cuán duros sean los pensamientos que tu mente dirija contra ti, sostenlos con suavidad. Deja que la blandura toque tus juicios con el perdón. Deja que el perdón colme tu cuerpo con cariño y cuidado. Báñate en tu misericordia y en tu bondad. Permítete ser amado. Retorna tu ser a tu corazón.

Que a todos toque el poder del perdón.

Que todos los seres estén libres del sufrimiento.

Que todos los seres conozcan el júbilo de su auténtica naturaleza.

Que todos los seres estén libres del sufrimiento.

Que todos los seres conozcan la paz.

Que podamos sanar el mundo tocándolo con el perdón.

Que podamos sanar nuestros corazones y los corazones de las personas a quienes amamos.

Que todos los seres estén libres del sufrimiento.

 

 

 

 

27 formas de Respetar a tus hijos y conocerles mejor

vikramjiCada padre debe leer:

1. Aparta tu teléfono en su presencia.

2. Pon atención a lo que dicen.

3. Acepta sus opiniones y puntos de vista.

4. Comprométete en sus conversaciones.

5. Míralos con respeto.

6. Siempre dile elogios.

7. Comparte las buenas noticias con ellos.

8. Habla bien de sus amigos y ama a cada uno de ellos.

9. Rememora las cosas buenas que han hecho.

10. Si ellos repiten la historia, escucha como si fuese la primera vez que te lo cuentan.

11. No traigas memorias dolorosas del pasado.

12. Evita hacer conversaciones apartadas en su presencia.

13. No minimizar/criticar sus opiniones y pensamientos.

14. Respeta su edad.

15. Evita cortárles mientras hablan.

16. Dales el poder de liderazgo cuando están presentes.

17. Evita elevar tu voz a ellos.

18. Evita caminar por frente de ellos.

19. Llénalos con tu apreciación inclusive cuando ellos creen que no se lo merecen.

20. Evita poner tus pies frente a ellos o sentarte dándoles la espalda.

21. No hables mal de ellos al punto que otros hablen mal de ellos también.

22. Tenlos en tus oraciones tanto como sea posible.

23. Evita verte aburrido o cansado frente a ellos.

24. Evita reír de sus errores/fallas.

25. Elige tus palabras cuidadosamente cuando hablas con ellos.

26. Llámalos por el nombre que les gusta.

27. Haz que sean tu prioridad sobre todas las cosas.

Los hijos son los tesoros para los padres y son el regalo más preciado sobre esta tierra.

Ellos habrán visto el mundo menos que vos pero ven de modo diferente que debes apreciar.

Escúchalos y dales todo el tiempo que puedas dar.

Estos son los momentos más preciados que cualquier otra cosa en el mundo…

La paternidad es un arte, no un trabajo.

VIKRAM JI (Oneness University)