La llegada del invitado (UCDM)

¿Cómo no ibas a percibir como liberación del sufrimiento el darte cuenta de que eres libre? ¿Por qué no habrías de aclamar a la verdad en vez de considerarla un enemigo?¿Por qué razón te parece arduo, escabroso y demasiado difícil de seguir una senda que es fácil y que está tan claramente marcada que es imposible perderse? ¿No será acaso porque consideras que es el camino al infierno en vez de una manera sencilla de encontrarte en el Cielo y en Dios que no exige ni sacrificios ni pérdidas? Mientras no te des cuenta de que no renuncias a nada y de que es imposible perder, habrá veces en que te arrepentirás de haber elegido este camino. Y no verás los muchos beneficios que tu decisión te ha aportado. No obstante, aunque tú no los veas, están ahí. Su causa ya los produjo, y los efectos tienen que estar allí donde su causa ha hecho acto de presencia.

Has aceptado la causa de la curación. Por lo tanto, debes haber sanado. Y al haber sanado, debes ahora también poseer el poder de sanar. El milagro no es un incidente aislado que ocurre de repente como si se tratase de un efecto sin causa. Ni tampoco es en sí una causa. Pero allí donde está su causa, allí tiene que estar el milagro. Ahora ha sido causado, aunque aún no se perciba. Y sus efectos se encuentran ahí, aunque aún no se vean. Mira dentro de ti ahora, y no verás motivo alguno para estar arrepentido, sino razones para sentir un gran regocijo y para abrigar esperanzas de paz.

Todo esfuerzo de encontrar esperanzas de paz en un campo de batalla ha sido en vano. Ha sido fútil pedirle a lo que se concibió precisamente para que perpetuase el pecado y el dolor que te ayude a escapar de ellos. Pues el dolor y el pecado son la misma ilusión, tal como el odio y el miedo, y el ataque y la culpabilidad son uno. Allí donde no tienen causa, sus efectos desaparecen, y el amor llega dondequiera que ellos no estén. ¿Por qué no estás contento? Te has librado del dolor y de la enfermedad, de la aflicción y de la pérdida, así como de todos los efectos del odio y del ataque. El dolor ya no es tu amigo ni la culpabilidad tu dios. Por lo tanto, dale la bienvenida a los efectos del amor.

Tu Invitado ha llegado. Tú lo invitaste y Él vino. No lo oíste entrar porque la bienvenida que le diste no fue total. Sus dones, no obstante, llegaron con Él. Él los ha depositado a tus pies, y ahora te pide que los contemples y los consideres tuyos. Él necesita tu ayuda para dárselos a todos los que caminan por su cuenta, creyendo estar solos y separados. Ellos sanarán cuando tú aceptes tus dones, pues tu Invitado le dará la bienvenida a todo aquel cuyos pies hayan tocado la tierra santa que tú pisas y donde Él ha puesto Sus dones a su disposición.

No te das cuenta de cuánto puedes dar ahora como resultado de todo lo que has recibido. No obstante, Aquel que vino sólo está a la espera de que vayas allí adonde lo invitaste. No hay ningún otro lugar donde Él pueda encontrarse con Su anfitrión o Su anfitrión con Él. Ni tampoco hay ningún otro lugar donde se puedan obtener Sus dones de paz y dicha, así como toda la felicidad que brinda Su Presencia. Pues Sus dones se hallan allí donde se encuentra Aquel que los trajo Consigo para dártelos. No puedes ver a tu Invitado, pero puedes ver los dones que trajo. Y cuando los contemples, aceptarás que Él debe estar ahí. Pues lo que ahora puedes hacer no podrías haberlo hecho sin el amor
y la gracia que emanan de Su Presencia.

Ésta es la promesa del Dios viviente: que Su Hijo viva, que toda criatura viviente forme parte de él y que nada más viva. Aquello a lo que tú has dado “vida” no está vivo, y sólo simboliza tu deseo de vivir separado de la vida, de estar. vivo en la muerte, y de percibir a ésta como si fuese la vida, y al vivir,como la muerte. Aquí las confusiones se suceden una tras otra, pues este mundo se basa en la confusión y en nada más. Su base es inmutable, si bien parece estar cambiando continuamente. Mas ¿qué podría ser eso, sino lo que realmente significa el estado de confusión? Para los que están confundidos la estabilidad no tiene sentido, y la variación y el cambio se convierten en la ley por la que rigen sus vidas.

El cuerpo no cambia. Representa el sueño más amplio de que el cambio es posible. Cambiar es alcanzar un estado distinto de aquel en el que antes te encontrabas. En la inmortalidad no hay cambios, y en el Cielo se desconocen. Aquí en la tierra, no obstante, los cambios tienen un doble propósito, pues se pueden utilizar para enseñar cosas contradictorias. Y esas cosas son un reflejo del maestro que las enseña. El cuerpo puede parecer cambiar con el tiempo, debido a las enfermedades o al estado de salud, o a eventos que parecen alterarlo. Mas esto sólo significa que la mente aún no ha cambiado de parecer con respecto a cuál es el propósito del cuerpo.

La enfermedad es la exigencia de que el cuerpo sea lo que no es. Su insustancialidad, no obstante, garantiza que no puede enfermar. En tu exigencia de que sea más de lo que es radica la idea de la enfermedad. Pues dicha exigencia requiere que Dios sea menos de lo que realmente es. ¿Qué va a ser de ti, entonces, si es a ti a quien se le exige el sacrificio? Pues a Dios se le informa que parte de Él ya no le pertenece. Y a Él no le queda otro remedio ahora que sacrificar tu ser y, como resultado de Su sacrificio, tú te engrandeces y Él se empequeñece al perderte a ti. Y lo que ya no le pertenece, se convierte en tu dios y te impide ser parte de Él.

El cuerpo al que se le pide ser un dios es vulnerable al ataque, ya que su insustancialidad no se reconoce. Y así, parece ser algo con poder propio. Al ser algo, se puede percibir, y también se puede pensar que siente y actúa, y que te tiene prisionero en su puño. Y puede que no llegue a ser lo que le exigiste que fuese. Y lo odiarás por su insignificancia, sin darte cuenta de que el fracaso no se debe a que sea menos de lo que tú crees que debe ser, sino sólo a que no te has dado cuenta de que no es nada. No obstante, en el hecho mismo de que no es nada reside tu salvación, de la cual quieres huir.

En cuanto que “algo”, se le pide al cuerpo que sea el enemigo de Dios, y que reemplace lo que Dios es con pequeñez, limitaciones y desesperanza. Es Su pérdida lo que celebras cuando consideras al cuerpo algo que amas o algo que odias. Pues si Dios es la Suma de todo, entonces lo que no está en Él no existe, y en Su compleción radica la insustancialidad del cuerpo. Tu salvador no ha muerto ni tampoco mora en lo que se edificó para ser un templo a la muerte. Él vive en Dios, y esto, y sólo esto, es lo que lo convierte en tu salvador. La insustancialidad de su cuerpo libera al tuyo de la enfermedad y de la muerte. Pues lo que te pertenece a ti no puede ser ni más ni menos que lo que le pertenece a él.

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Qué es Un Curso de Milagros

Éste es Un Curso de Milagros. Es un curso obligatorio. Sólo el momento en que decides tomarlo es voluntario. Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado.

Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.

Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:

Nada real puede ser amenazado.

Nada irreal existe.

En esto radica la paz de Dios

Una mente sin entrenar no puede lograr nada. El propósito del libro de ejercicios es entrenar a tu mente a pensar según las líneas expuestas en el texto y de forma sistemática a tener una percepción diferente de todas las cosas y de todo el mundo. Los ejercicios están diseñados para ayudarte a generalizar las lecciones, de manera que puedas com­prender que cada una de ellas se aplica por igual a todo el mundo y a todo lo que ves.

La transferencia del entrenamiento para adquirir una percep­ción verdadera no procede del mismo modo que la transferencia del entrenamiento del mundo. Si se ha logrado una percepción verdadera en conexión con una persona, situación o aconteci­miento, la transferencia total a todo el mundo y a todas las cosas es inevitable. Por otra parte, una sola cosa que se excluya de la percepción verdadera imposibilita sus logros en cualquier otra parte.

Algunas ideas del curso te resultaran difíciles de creer, otras tal vez te sorprendan.  Nada de eso importa.  Se te pide que las apliques tal como se te indique.  No se te pide que las juzgues.  Se te pide que las uses.  Así cobraran sentido para ti y te demostraran que son verdad.

No tienes que creer en las ideas, no tienes que aceptarlas y ni siquiera tienes que recibirlas con agrado. Puede que hasta te opongas vehementemente a algunas de ellas. Nada de eso importa, ni disminuye su eficacia

La naturaleza misma de la percepción verdadera es que no tiene límites.
Es lo opuesto a la manera en que ves las cosas ahora.

Sean cuales sean tus reacciones hacia ellas, úsalas. No se requiere nada más.  

Yo se todo?


La declaración de ignorancia (ontología del lenguaje)

Pareciera que decir «No sé» fuese una declaración sin mayor trascendencia. Alguien podría incluso argumentar que no se trata de una declaración, sino de una afirmación y, en algunos casos, efectivamente puede ser considerada como tal (cuando, por ejemplo, la comunidad —cualquiera que ella sea— establece consensual-mente criterios que definen con claridad para sus miembros quién sabe y quién no sabe). Ello, sin embargo, no siempre acontece y, es más, en muchas ocasiones tampoco es posible alcanzar ese consenso.
La experiencia nos muestra cuántas veces solemos operar presumiendo que sabemos, para luego descubrir cuan ignorantes realmente éramos. Uno de los problemas cruciales del aprendizaje es que muy frecuentemente no sabemos que no sabemos. Y cuando ello sucede, simplemente cerramos la posibilidad del aprendizaje y abordamos un terreno pleno de posibilidades de aprender cosas nuevas, como si fuera un terreno ya conocido. Cualquier cosa nueva que se nos dice, queda por lo tanto atrapada en lo ya conocido o en la
descalificación prematura. Cuantas veces nos hemos visto exclamando:

«¡Sobre esto yo sé!» o

«Esto es el viejo cuento de…»

para luego, mucho más tarde, comprobar que escuchábamos presumiendo que sobre aquello sabíamos, y descubrir que nos habíamos cerrado a una posibilidad de aprendizaje. Y hay quienes podrán morir sin que logremos convencerlos de que no saben. Declarar «No sé» es el primer eslabón del proceso de aprendizaje. Implica acceder aquel umbral en el que, al menos, sé que no sé y, por lo tanto, me abro al aprendizaje. Habiendo hecho esa primera declaración, puedo ahora declarar «Aprenderé» y, en consecuencia, crear un espacio en el que me será posible expandir mis posibilidades de acción en la vida. Nuestra capacidad de abrirnos tempranamente al aprendizaje, a través de la declaración «No sé», representa una de las fuerzas motrices más poderosas en el proceso de transformación personal y de creación de quienes somos.

Ontología del Lenguaje – Rafael Echeverría

¿Cómo se originó UN CURSO DE MILAGROS?

Un Curso de Milagros” dió comienzo con la súbita decisión de dos personas de colaborar, en el logro de un objetivo común. Estas dos personas fueron Helen Schucman y William Thetford, catedráticos de Psicología Médica de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York. No es realmente importante quienes fueron esas personas excepto que lo ocurrido muestra, “que con Dios” ¡Todo es posible!

A ambos se les podía haber calificado de todo, menos de personas espirituales. La relación entre ellos era difícil, a menudo tensa y a ambos les preocupaba, en gran medida su reputación y aceptación, tanto a nivel personal como profesional. Sus vidas, que en su mayor parte, estaban regidas por valores mundanos, apenas coincidían con lo que el curso postula. He aquí como Hellen, la persona que recibió el material, se describe a si misma:

“Psicóloga, educadora, intelectualmente conservadora y de ideología atea”. Estaba trabajando en una institución académica de gran prestigio, cuando de repente ocurrió algo que precipitó una cadena de acontecimientos, que yo jamás habría podido predecir. El jefe de mi departamento anunció, inesperadamente que estaba cansado de los sentimientos de ira y agresividad que nuestras actitudes reflejaban y concluyó diciendo: Tiene que haber otro camino. Como si hubiera estado esperando esa señal, accedí ayudarle a encontrarlo. Al parecer este curso es ese otro camino.

Aunque su propósito era firme, tuvieron gran dificultad en comenzar su empresa común, pero le habían ofrecido al Espíritu Santo, la pequeña dosis de buena voluntad, que como el propio curso habría de subrayar, una y otra vez es suficiente, para permitir al Espíritu Santo utilizar cualquier situación para sus propósitos e infundir su poder.

Continuando con el relato de Hellen

“Tres sorprendentes meses que precedieron al inicio de la redacción en sí, durante los cuales, Bill me sugirió, que anotara los sueños de más elevado simbolismo que estaba teniendo, así como las extrañas imágenes que me asediaban. Aunque para entonces yo me había acostumbrado, un tanto a lo inesperado, aun así, me llevé una gran sorpresa, cuando me vi escribiendo “Este es Un Curso de Milagros”. Ese fue mi primer contacto con la Voz. Era una Voz que no emitía ningún sonido, pero que me presentaba una especie de dictado rápido interno, que yo anotaba en mi cuaderno de taquigrafía. La redacción no fue nunca automática, podía interrumpirla en cualquier momento y después reanudarla. En muchas ocasiones me hizo sentir muy incómoda, pero nunca pensé, seriamente en suspenderla. Parecía ser una misión especial, el que de alguna manera en algún lugar, yo había acordado llevar a cabo. Terminó convirtiéndose en una verdadera empresa de colaboración entre Bill y yo y estoy segura de que gran parte de su importancia estriba, en este hecho. Yo anotaba lo que la Voz decía y al día siguiente se lo leía a Bill y él lo pasaba a máquina. Supongo que él también tenía una misión especial, pues sin su aliento y apoyo, yo nunca habría podido llevar a cabo la mía. En total el proceso duró alrededor de 7 años. Primero llegó el Texto, luego el Libro de Ejercicios y finalmente el Manual para el Maestro. Al material recibido, solo se le han hecho algunos ligeros cambios sin importancia. Al Texto, se le añadieron los títulos a los capítulos y los subtítulos y, se omitieron de él algunas de las referencias de carácter personal recibidas al principio. Por lo demás el material no ha sido alterado en absoluto.”

Los nombres de las personas que colaboraron en la transcripción del curso, no se mencionan en la portada de los libros porque el curso, puede y debe, descansar sobre sus propios méritos. Su objetivo no es sentar las bases para iniciar un culto más, su único propósito es ofrecer un camino para que algunas personas puedan encontrar su propio maestro interno.

Al final me di cuenta que no era como creía

Ultimamente leo discursos que hablan de lo malo que es poner el poder en el otro, en un gurú, en una institución, en “alguien” que hasta ese momento era un par espiritual, o un maestro a seguir.  Leo párrafos enteros hablando lo malo que es Eso, que hasta hacia unos días era Lo Mejor que me había pasado en la vida. Resulta que hasta ese momento todo era comunión con ese ser o institución luminosa.  Pero, algo sucedió que provocó el cambio de opinión.  Ese proceso de pasar del amor al odio, a mi juicio,  se llama DES-ILUSION.

La des-ilusion, es el desvanecimiento de la ilusión.  La ilusión es lo que yo creo o me fabrico de lo que “es” el otro.  Resulta que el otro, ni se enteró, y lo descuartizo diciendo lo malo que es ahora.  Lo que no tomo en cuenta es que si hablo de lo malo que es el otro, hablo de mi también.  ¿O no era parte de mi vida hasta ayer?

A mi entender, este es un proceso lógico y necesario para evolucionar, que se caiga el velo es un escalón más en el camino del crecimiento.  Con lo cual, necesito saber que el otro no tiene la culpa de mis estructuras o de mis formas de ver.  Solo está ahí para mostrarme algo.

Cuando nos damos cuenta que el otro nos desilucionó, en paralelo crece nuestro poder.  Cuando el otro dejo de ser quien yo creía, todo tiende a ser más real.  Teniendo en cuenta que este mundo es como yo lo veo, puedo saber que siempre estoy a tiempo de cambiarme los anteojos, y eso no tiene porqué excluir a eso o al que nos hizo bien durante tanto tiempo.  Te recuerdo que el otro no se enteró!!!

Puedo pasar por el proceso de desilusión sin castigar al otro por no ser quien yo creía.

Puedo transitar el proceso, enojarme, doler y luego agradecer por estar menos ciega.

Agradecer que estoy un poquito más empoderada y asi puedo ver al otro como par.

Agradecer el proceso y lo que aprendi, tomar lo bueno y lo malo, y hacer  algo bueno con eso que tomo de la experiencia, me hace diferente y mejor persona.

Al fin y al cabo el otro es uno de los nuestros también.

Buena semana…

Eres uno de nosotros

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ERES  UNO  DE  NOSOTROS

Marianne  Franke

(Resumen)

Este  libro  muestra  cómo  integrar  la  visión  sistémica  de  la  terapia  familiar  a  la  actividad  docente  en  la  escuela.  Es  una  integración  de  los  sistemas  escolar  y  familiar  en  donde  las  personas  (padres,  alumnos,  docentes,  directivos)  no  son  percibidas  como  individuos aislados  sino  como  parte  de  una  estructura  interrelacionada.

Transferir  las  bases  del  pensamiento  científico  de  Bert  Hellinger  al  ámbito  escolar  permitió  a  los  niños  experimentar  corporalmente  los  ordenamientos  de  la  familia  y  sus  fuerzas  efectivas  y  así,  dentro  de  ese  orden,  estar  disponibles  para  el  aprendizaje  y  las  reglas  de  la  escuela.

Los  niños  están  integrados  a  su  familia  y  son  leales  a  ella,  eso  se  ve  claramente  en  la  constelación  familiar,  y  se  empeñan  con  fuerza  en  unir  su  hogar  con  la  escuela,  y  es  precisamente  cuando  los  docentes  abren  su  corazón  a  los  hogares  de  sus  alumnos  permitiendo  que  sean  una  presencia  en  el  aula,  cuando  las  fuerzas  de  los  niños  resultan  fértiles.

Los  niños  están  profundamente  comprometidos  con  sus  familias  y  otorgan  prioridad  absoluta  a  esta  dinámica,  y  cuando  la  escuela  los  acepta  con  todo  lo  que  traen  así  como  está,  puede  enriquecer  lo  que  ya  existe.

Nada  mejor  para  brindarle  al  niño  que  aceptar  su  destino  tal  cual  es,  con  respeto  por   lo  que  es,  así  como  es,  sin  intentar  cambiar  nada,  porque  como  dice  Bert  Hellinger:  “todos  los  destinos  son  valiosos”.

Marianne  Franke  relata  cómo  el  rendimiento  de  los  niños  mejora  si  sienten  el  apoyo  de  los  padres  cuando  están  realizando  una  tarea.  La  sola  mención  de  la  presencia  invisible  de  los  padres  les  permite  tranquilizarse  y  lograr  el  objetivo.  El  docente  puede  hablar  de  sus  propios  padres  y  mostrar  cómo él  también  se  siente  apoyado  en  su  tarea  si  imagina  a  sus  padres  con  él,  aunque  éstos  hayan  fallecido,  lo  que  permite  a  los  niños  huérfanos  usar  este  mismo  recurso.

La  comprensión  de  que  amamos  a  nuestros  padres  aunque  nos  enojemos  con  ellos  y  a  veces  los  odiemos,  permite  a  los  niños  tranquilizarse  frente  a  estos  sentimientos  negativos  que  los  hacen  sentir  culpables.

Configurar  a  las  familias  en  una  constelación  muestra  a  los  niños  los  verdaderos  sentimientos  de  los  familiares,  que  a  veces  están  ocultos  o  no  se  saben  expresar,  y  les  permite  abrirse  a  escuchar a  los  padres  y  a  hacerles  preguntas  que  de  otra  forma  no  se  harían.  También  incluir  al  padre  que  los  abandonó  o  a  la  madre  que  enfermó  consigue  tranquilizar  el  alma  del  niño.

Encontrar  un  buen  lugar  como  hijo,  con  respeto  y  agradecimiento  hacia  los  padres  que  dieron  la  vida,  hace  posible  recibir  todos  los  dones  de  los  padres  y  hacerse  fuertes  en  la  vida.

Esta  nueva  mirada  de  docentes  y  alumnos  hacia  las  familias  permite  observar  en  poco  tiempo  mejoras  en  el  rendimiento  académico  de  los  niños  y  una  mayor  colaboración  de  los  padres  con  la  escuela,  que  confían  ampliamente  en  los  docentes  de  sus  hijos.

Uno  de  los  aspectos  más  importantes  del  trabajo  de  Marianne  Franke  en  este  libro  es  la  inclusión  de  los  muertos  y  de  cuán  unidos  siguen  a  ellos  los  miembros  de  la  familia.  La  posibilidad  de  hablar  de  ellos,  colgar  sus  retratos  y  tenerlos  presentes  afirmando  su  importancia,  les  permite  desplegar  sus  energías  y  poner  fin  al  proceso  de  duelo.

Otro  tema  de  mucho  conflicto  y  de  gran  actualidad  es  la  separación  de  los  padres  y  la  constitución  de  nuevas  familias.  Así  reflexionando  sobre  algunas  ideas,  los  niños  podían  volver  a  sentirse  seguros  y  dejar  de  lado  el  sufrimiento  que  surgía  de  este  estigma  social.

Las  ideas  más  importantes  de  este  tema  son:

Ø  La  familia  siempre  queda  intacta.

Ø  Los  padres  siempre  son  y  serán  los  padres  aunque  vivan  separados.

Ø  Todo  niño  tiene  derecho  a  amar  tanto  a  su  padre  como  a  su  madre.

Ø  La  desavenencia  de  los  padres  es  un  tema  que  le  concierne  sólo  a  ellos  y  los  niños  no  deben  intervenir.

Ø  El  niño  sabe  que  es  respetado  por  sus  padres  cuando  ellos  se  respetan  entre  sí,  más  allá  de  su  relación.

Ø  Un  niño  que  puede  amar  a  sus  dos  progenitores  está  libre  para  hacer  sus  propias  elecciones.

Ø  Los  padres  pueden  confiar  en  que  los  hijos  serán  capaces  de  enfrentar  su  propio  destino  y  abstenerse  de  influirlo,  enajenarlo  o  adornarlo.

También  es  importante  mostrarle  al  hijo  que  ambos  se  respetan  en  los  puntos  en  que  no  están  de  acuerdo,  así  el  niño  no  se  ve  en  la  necesidad  de  seguir  al  progenitor  más  débil  que  no   puede  imponerse.

Esta  nueva  mirada  de  respeto  e  inclusión  de  la  familia  en  el  sistema  escolar  puede  colaborar  en  la  creación  de  un  ámbito  social  sano  y  seguro  en  la  clase.  También  muchos  padres  comenzaron  a  transitar  nuevas  sendas  que  les  generaban  una  mayor  autoestima  y  les  apartaban  de  la  muy  habitual  atmósfera  violenta  que  muchos  niños  sufren.

En  el  capítulo  3  habla  de  los  sistemas  y  trae  los  conceptos  de  Maturana  que  dice  que  los  sistemas  son  unidades  complejas  en  los  cuales  sus  componentes  se  relacionan  entre  sí,  y  que  tienen  dos  características:  una  organización  y  una  estructura,  y  describe  a  la  familia  como  un  sistema  viviente,  pues  su  estructura  se  modifica  con  el  paso  del  tiempo.

Los  sistemas  familiares  y  los  sistemas  escolares  son  sistemas  sociales  con  leyes  propias  y  dinámicas  propias  que  se  influyen  mutuamente  y  cada  grupo  redefine  continuamente  el  rol  del  grupo  con  el  que  se  relaciona.

Ser  parte  del  sistema  escuela  implica  que  la  escuela  es  también  parte  de  todos  los  sistemas  de  familia  relacionados  con  ella.  Así  las  familias  actúan sobre  la  escuela  y  la  escuela  sobre  las  familias  y  no  se  puede  trazar  un  límite  claro  y  definido  entre  ambas.

En  esta  permanente  acción  recíproca  entre  todos  los  participantes  del  sistema  se  da  el  desarrollo  que  nos  reaviva,  pero  que  simultáneamente  desencadena  miedos.  La  escuela  representa,  más  que  otros  ámbitos  de  la  conciencia,  la  matriz  de  un  futuro  en  gestación;  por  eso  deberíamos  estar  preparados  para  un  diálogo  constante  acerca  de  los  conceptos  escolares  y  los  métodos  de  enseñanza  adecuados,  y  es  responsabilidad  de  la  sociedad  trabajar  en  el  desarrollo  de  una  escuela  en  la  que  los  niños  estén  bien  contenidos  en  el  marco  de  la  necesaria  protección,  del  respeto  de  los  valores  adecuados  y  del  libre  desenvolvimiento.

El  escuadre  sistémico  enfoca  su  mirada  en  la  conexión  relacional  entre  las  personas  porque  todo  está  relacionado  con  todo.  Las  personas  se  encuentran  en  acción  recíproca  con  su  mundo  circundante  y  lo  que  hace  cada  uno  se  refleja  en  los  demás  miembros  de  su  familia  o  su  grupo,  actúa  sobre  el  conjunto  y  recae  sobre  sí  mismo.  Toda  modificación  parcial  da  como  resultado  una  modificación  general.

A  esta  forma  de  visión  conjunta  y  de  percepción  de  efectos  recíprocos  se  opone  una  estructura  escolar  de  separación,  diferenciación,  análisis,  clasificación  y  explicación  del  mundo  existente.  Pone  en  primer  plano  el  desafío  y  la  prueba  individuales  y  se  dejan  de  lado  las  capacidades  del  trabajo  en  grupo,  la  habilidad  en  la  comunicación  y  las  habilidades  sociales.

Esto  mismo  también  se  refleja  en  la  forma  de  la  presentación  de  la  materia  a  ser  enseñada  y  en  las  evaluaciones,  correcciones  y  certificaciones.

Hoy  podemos  dirigir  nuestra  mirada  hacia  múltiples  aspectos:  el  campo  social  de  una  clase  y  sus  fuerzas  especiales,  las  fuerzas  recíprocas  que  actúan  entre  algunos  niños  y  toda  la  clase,  cómo  el  área  de  conocimiento  a  ser  adquirida  actúa  sobre  los  niños  y  cómo  la  fuerza  de  los  niños  o  su  fantasía  y  conocimientos  previos  vuelven  a  influir  sobre  el  conocimiento  a  adquirirse.

Además  el  efecto  que  a  partir  de  la  escuela  se  advierte  en  los  hogares  y  la  fuerza  de  los  padres  que  actúan  por  su  lado  y  a  través  de  su  hijo  sobre  la  clase,  lo  maestros  y  la  escuela  toda,  y  la  influencia  sobre  la  sociedad  de  una  escuela  en  la  que  los  alumnos  viven  y  estudian  con  alegría  y  respeto.

Todos  estos  conceptos  de  totalidad,  circularidad,  interrelación,  reciprocidad,  interacción  mutua,  pueden  modificar  la  enseñanza,  la  conducción,  la  actitud  de  los  alumnos,  las  relaciones  entre  alumnos,  maestros,  padres  y  directivos  entre  sí,  y  generar  resultados  optimizados  en  la  jornada  escolar  cotidiana.

Así,  actuar  con relación a  otros,  respetando  diferentes  valores  y  culturas,  diferentes  capacidades,  diferentes  formas  de  aprender,  aceptar  nuevas  ideas,  diferentes  contextos  donde  cada  uno  valora  su  lugar  de  origen,  poder  observar  lo  mismo  desde  diferentes  marcos  de  referencia,  experimentar  el  aprendizaje  como  vivencia,  establece  un  clima  de  confianza  y  mutualidad  donde  se  facilita  el  aprendizaje  y  la  relación.

Agregado  a  esto,  el  hecho  de  plantear  los  conflictos  a  través  de  representantes  para  que  puedan  surgir  y  mostrarse  las  verdaderas  emociones  que  se  generan,  permite  resolverlos  en  forma  rápida  y  adecuada  para  cada  una  de  las  partes.

Marianne  Franke  menciona  también  otras  técnicas  que  ofrecen  soluciones  a  distintos  conflictos  como  técnicas  hipnóticas,  generar  procesos  cognoscitivos  en  los  niños,  reencuadre,  actuar  como  sí.

Así  como  se  mencionan  las  leyes  y  el  ordenamiento  de  la  familia,  se  hace  hincapié  en  la  necesidad  de  respetar  las  normas,  las  jerarquías  y  el  orden  en  el  sistema  escolar,  para  que  la  energía  pueda  utilizarse  para  los  objetivos  propuestos  por  la  institución.

Además  surgió  la  pregunta  sobre  si  hay  un  ordenamiento  apropiado  en  el  aula,  y  para  responderse  hizo  varios  experimentos  viendo  las  diferentes  disposiciones  que  se  podían  tomar  en  cuenta.  Vio  que  los  ordenamientos  demasiado  rígidos  no  daban  resultado  y  que  los  niños  elegían  el  lugar  según  como  se  sintiera  cada  uno.  Surgían  entonces  conflictos  entre  ellos  que  eran  tratados  con  nuevos  criterios.

Al  final  y  luego  de  mucho  experimentar,  se  vio  que  las  amistades  eran  más  fuertes  y  que  la  elección  del  lugar  tenía  que  ver  con  el  lazo  amistoso.  También  se  pudo  ver  que  sentando  a  los  mejores  en  alguna  materia  con  los  que  no  eran  tan  buenos,  les  permitía  obtener  mejor  rendimiento  a  estos  últimos.

Entre  todos  descubrieron  que  una  clase  en  la  escuela  no  es  una  familia,  que  su  orden  se  rige  esencialmente  por  las  amistades,  que  algunos  compañeros  de  banco  favorecen  más  la  concentración  y  la  cooperación  y  que  no  es  bueno  introducir  cambios  frecuentes.

La  imaginación  es  un  recurso  valioso  que  puede  utilizarse  en  clase  para  sobrellevar  el  exceso  de  concentración  y  rendimiento  exigido  a  los  niños  durante  los  años  que  utilizan  para  completar  su  formación.  Les  permite  experimentar  su  mundo  interior,  extraer  de  allí  nuevos  conocimientos  y  ponerse  en  contacto  con  la  experiencia  almacenada,  la  intuición  y  la  conciencia  corporal.

Con  este  enfoque  tenemos  la  posibilidad  de  ser  creativos  en  todo  momento.  Modelamos  nuestro  entorno  lo  que  nos  otorga  poder  y  nos  vuelve  responsables  de  lo  que  hacemos  y  de  lo  que  genera  lo  que  hacemos.

El  respeto  de  los  maestros  hacia  las  familias  de  origen  de  los  alumnos  no  sólo  sostiene  la  autoridad  de  los  padres  sino  que  también  fortalece  la  autoridad  del  maestro  quien  con  su  trabajo  en  clase  persigue  metas  diferentes  a  las  de  los  padres  en  su  casa.

Esta  actitud  permite  desactivar  una  atmósfera  violenta  e  invita  a  los  padres  a  no  proyectar  sus  malas  experiencias  sobre  sus  hijos,  sino  a  ocupar  nuevas  posiciones.

Los  docentes  que  han  aceptado  y  logrado  vivir  en  paz  con  su  familia  de  origen  pueden  contemplar  con  prudencia  a  las  familias  de  los  niños  que  les  fueron  confiados.  Los  padres  ocuparán  una  posición  más  conciliadora  si  el  maestro  les  muestra  respeto  sobre  el  destino  que  se  desenvuelve  en  su  familia  y  les  confiarán  con  tranquilidad  a  sus  hijos.

La  escuela  se  transforma  en  un  sistema  viviente  cuando  los  padres,  docentes  y  alumnos  logran  aceptar  la  estructura  escolar  organizativa  con  su  jerarquía,  donde  tienen  su  lugar  los  maestros,  los  alumnos  y  también  los  padres.

La  conformación  de  una  vida  comunitaria  en  la  escuela  comienza  con  el  trato  recíproco  en  el  seno  del  cuerpo  docente.  La  consistencia  del  cuerpo  docente  se  refleja  en  la  cohesión  en  las  clases  y  la  aceptación  del  orden  vigente  incluyendo  el  respeto  hacia  el  director  de  la  escuela.

Todos  los  padres  desean  una  escuela  en  la  cual  sus  hijos  reciban  un  trato  adecuado  y  en  la  que  se  cumplan  las  reglas  que  favorezcan  una  buena  convivencia.  Esto  es  posible  si  los  padres  otorgan  la  correspondiente  autoridad  a  la  escuela  a  la  que  envían  a  sus  hijos.

La meditación del perdón

Los integrantes de la pareja se sientan frente a frente y cada uno centra primero su mente como en una meditación común, aquietando y ablandando también el vientre.

Luego cada cual llevará a su mente y a su corazón la imagen de alguien por quien alberque algún resentimiento. Permitirá que se genere en él un cuadro, una idea, un sentimiento sobre la persona allí albergada. En ese momento, notar qué siente su corazón: qué temor, ira o sensación cualquiera se experimenta. Sea lo que fuere, ablandarse y decir en silencio: “Te perdono, te perdono por cualquier dolor que me hayas causado en el pasado, intencionalmente o no, con tus palabras, tus pensamientos o tus actos. No importa cómo me haya herido en el pasado, te perdono.”

Abrirse a la posibilidad del perdón es permitir que el resentimiento pueda transitar, el corazón se libere de él y  uno se alivie y pueda vivir mejor. “Te perdono: ¡es tan doloroso apartar a alguien de nuestro corazón! Te perdono.”

Permite que ese ser siga su camino tocado por la bendición de tu perdón.

Ahora, deja que entre en tu mente, a tu corazón y dile: “Te pido que me perdones. Te pido que me dejes entrar nuevamente a tu corazón. Perdóname por cualquier dolor que yo te haya causado en el pasado, intencionalmente o no, con mis palabras, mis pensamientos o mis actos. No importa cómo te haya dañado o herido, no importa cuál fue el temor o la confusión míos que te provocaron dolor, te pido que me perdones”.

Sé tocado por el perdón, permíteme ser perdonado, ingresar de nuevo al corazón de esa persona. Deja que el perdón colme tu corazón. Si tu mente se adelanta con juicios y recriminaciones contra ti mismo, simplemente observa cuan despiadado eres contigo.   Deja que tu corazón se una al otro corazón en el perdón.

Permite que ese ser siga su camino tocado por la bendición de su propio perdón.

Ahora, albérgate a ti mismo en tu propia mente, en tu corazón. ¡Es tan doloroso estar fuera del propio corazón! Dile a tu propio ser: “Te perdono”. Emplea tu nombre de pila y repite: “Te perdono….”

No importa cuán duros sean los pensamientos que tu mente dirija contra ti, sostenlos con suavidad. Deja que la blandura toque tus juicios con el perdón. Deja que el perdón colme tu cuerpo con cariño y cuidado. Báñate en tu misericordia y en tu bondad. Permítete ser amado. Retorna tu ser a tu corazón.

Que a todos toque el poder del perdón.

Que todos los seres estén libres del sufrimiento.

Que todos los seres conozcan el júbilo de su auténtica naturaleza.

Que todos los seres estén libres del sufrimiento.

Que todos los seres conozcan la paz.

Que podamos sanar el mundo tocándolo con el perdón.

Que podamos sanar nuestros corazones y los corazones de las personas a quienes amamos.

Que todos los seres estén libres del sufrimiento.