El limite es sano

limitesHoy en día seguramente has escuchado que debes dejar a tus hijos crecer saludablemente, permitiéndoles que conozcan todo lo que hay a su alrededor, por lo que se la viven yendo y viniendo a cuanta clase extraescolar exista. Ahora los/as niños/as son diferentes a los de antes, porque tienen un “nuevo chip” que hace que la tecnología los pueda callar y/o entretener días enteros.

Pero cuando llegas a casa después de un largo día, cuando todos están cansados y/o cuando se llega la hora de despertarse y arreglarse para ir a la escuela, no hay ningún sistema electrónico que te ayude para que tu hijo se vista, coma y deje su tarea lista sin berrinches y/u horas agotadoras de estar tras ellos. Quizá te desesperas, te sientes mal padre si llegas a gritarle y no pienses en si le diste alguna nalgada, porque la culpa se avecina en tus pensamientos.

Al final del día crees que has fracasado como padre ya que tu niño no es tan “educado” como su amiguito, él si se come todas las verduras, no hace pataletas cuando lo llevan al supermercado. Puedes pensar que le has dado todo, que está en las mejores escuelas, que tiene la mejor ropa, que vais de vacaciones a los mejores lugares, que lo cuidas, le das abrazos, le das su medicina cuando está enfermo, aún así no entiendes que pasa.

Sucede que en casa los limites que se han impuesto no son los adecuados, ya que decirle NO a tus nin@s también es amarlos. Los límites son sin rigidez ni imposiciones, respetando, pero sobretodo respetándose a uno mismo. Es importante que como padres, sepas que tú eres quien decidirá qué es lo mejor para ellos, por ejemplo, hay que comer verduras, pero tu niño puede elegir si come zanahorias o chayote. Eso le va a permitir expresar sus decisiones, le hará saber qué es importante, y qué es escuchado; pero sobre todo sabrá diferenciar entre lo que puede y no puede hacer.

Hay maneras adecuadas y saludables para decirles a tus pequeños que hay reglas en casa, que estas deben ser cumplidas, no desde el margen de un dictador, si no de manera flexible y adecuada a la edad de cada uno de tus hijos. Es importante que tengan una referencia. Y lo más importante, quien aplique una regla debe ser congruente con ella, ya que si tu hijo te escucha diciendo mentiras o tirando basura, él querrá hacer lo mismo puesto que Tú eres su ejemplo, su “héroe”.

A manera de reflexión, es importante que observes la comunicación que tienes con tu pareja y a su vez, con tus hijos, esto te ayudará a observar si estás enviando de manera adecuada la información que requieren. Es muy diferente decirles: “me ayudas a recoger tus juguetes” a “¡recoge tus juguetes!”

Para recordar:

Decirle que no a tus niños, también es amor.

Poner límites sin rigidez ni imposiciones, respetando, pero sobretodo respetándose a uno mismo.

Quien aplique una regla debe ser congruente con ella.

Anuncios

Los Ordenes de la Abundancia (Bert Hellinger)

relacionesDinero, madre y vida son energías equivalentes.

Como tratamos a la madre, así nos trata la vida y el dinero.

Los órdenes de la abundancia son los siguientes :

Asentir a todo como es y a todos como son y agradecer todo como es y a todos como son, aunque todavía no entendamos. La abundancia es la respuesta del universo, del sistema familiar y del espíritu al que está al servicio de la vida, agradeciéndola como es, con la muerte y con el sufrimiento también.

Nuestras vidas forman parte de grandes movimientos de compensación y de reconciliación. Es a lo que tenemos que asentir.

El siguiente orden de la abundancia dice « tomar », tomar todo como es, tomar a todas las personas como son, formar parte del movimiento de la compensación de la vida, equilibrando el dar y tomar.

El dinero que recibimos es la compensación a nuestro buen dar. El buen dar empieza con los padres : cuando « tomamos » a nuestros padres, o sea, cuando aceptamos recibir incondicionalemente todo lo que nos dieron nuestros padres, necesitamos devolver, por agradecimiento, pero a los padres no les podemos devolver lo mucho que nos han dado, por lo que instintivamente nos giramos hacia los demas, pareja, trabajo, y a ellos damos lo que tomamos de los padres. Esto es el buen dar. Y el entorno nos lo compensa y agradece con la abundancia.

Tomar a la madre es contactar con el éxito y el dinero.

Tomar al padre nos abre a la fuerza de la realización profesional

Tomar a ambos a la vez permite que el éxito profesional fluya en nuestras vidas. Y este éxito está unido a la prosperidad económica.

Tomar sólo un poco a los padres tiene como consecuencia no ser capaz de dar mucho a los demás, y por lo tanto la respuesta del universo será también pobre, mezquina.

Tomar a todos como son significa tomar a todos los excluidos, rechazados, perpetradores y despreciados, de las dos ramas, que los conozcamos o no.

Tomar a todos como son significa también querer a la gente difícil de nuestra propia vida, a los perpetradores económicos, a los prepotentes, a los tiburones y usureros, etc. y agradecerles ser como son.

Y el último orden de la abundancia dice « respetar al anterior ».

Resumiendo, nuestra abundancia está ligada a nuestra capacidad de amor incondicional y agradecimiento incondicional también. Se traducirá en nuestras vidas, primero por nuestro amor y respeto a la madre y a todas las mujeres de nuestro sistema familiar, y en segundo lugar por nuestro amor a los difíciles, rechazados, prepotentes, violentos y otras personas moralmente « incorrectas ».

Ese amor tiene su reflejo en nuestra capacidad para decir « gracias por ser como eres » a cualquier ser humano.

El dinero viene de la madre.

En la madre, durante los primeros nueve meses de nuestra vida, hemos conocido la abundancia de la naturaleza y su imperfección. Al tomar conscientemente a nuestra madre, reanudamos el fluir de la abundancia en nuestra vida.

En la pareja, observamos que la abundancia depende de la actitud de la mujer. Si la mujer respeta a su marido, el marido tendrá éxito y prosperidad.

Para las personas solteras, éxito y prosperidad dependen de cómo han tomado a su propia madre.

Las herencias

La herencia fue acumulada gracias al respeto de una mujer por su marido (abuelo, bisabuelo, etc). La herencia puede estar bloqueada porque ningún descendiente ha mirado, honrado y agradecido a esa mujer.

El orden entre padres e hijos dice: los padres dan y los hijos toman.

Lo que dan los padres siempre es un regalo. Deben ser honrados y agradecidos por lo que han dado. El hijo que exige algo de los padres pierde a sus padres.

La culpa y los MÉRITOS pertenecen al que actuó y sólo a él.

Un padre no tiene ninguna obligación de dar algo a sus hijos. El hijo no tiene ningún derecho de exigir algo de sus padres.

Los padres dan siempre a todos sus HIJOS por igual, a todos los que estén en su lugar de HIJOS, y sólo dan a esos HIJOS.

En las herencias el orden sistémico se respeta inconscientemente de un modo contundente: el hijo que reemplaza a un hermano muerto excluido o a un aborto olvidado recibirá dos partes de herencia, la suya y la del excluido; el hijo que sustituye a un tío, padre, abuelo, no recibirá nada ya que no vive como hijo….

Las deudas

Tener deudas o hipotecas es un modo de pagar un daño, de equilibrar una culpa no asumida. Puede ser nuestra o, más frecuentemente, pertenecer a un ancestro con quien tenemos una fidelidad o una intrincación.

Avaricia

« Tengo muy poca energía para vivir, no la tengo que malgastar ». El dinero es el equivalente de la vida, la persona siente que su soplo de vida se apaga, tiene que ahorrar al máximo su dinero-energía.

La ludopatía

Mejor es jugarse el dinero antes que jugarse la vida. La ludopatía en la que el jugador pierde una y otra vez es un sustituto de suicidio.

La crisis pertenece a un campo superior al servicio del cambio. La dirige el movimiento del espíritu. Es pura energía, al servicio del amor y de la vida. En la crisis el movimiento del espíritu se despliega, prodigando su fuerza y su amor al que quiere ver y cambiar.

La abundancia es un movimiento del espíritu, para el que agradece toda su vida como es. El dinero, símbolo de vida, necesita ser aceptado como es, reconocido, querido, respetado. También necesita ser destinado a la vida. Necesita ser recibido para ser dado de nuevo a cambio de otro servicio que mejora nuestra vida.

¿Qué son las Constelaciones Familiares?

Constelaciones FamiliaresToda persona nace en el seno de una familia.  Ese hecho crea un vínculo con todos aquellos que pertenecen a ella.  Una instancia inconsciente, a la que Bert Hellinger denomina “consciencia familiar”, cuida de las condiciones que rigen en la comunidad de destino de la familia, condiciones a las que nosotros estamos expuestos y supeditados, queramos o no.  Esta conciencia se ocupa del vínculo en el sistema, de la compensación entre el dar y el tomar, y de todo lo referente al destino y al orden.  Parte del orden es que todos aquellos que pertenecen a ese sistema familiar, incluso los fallecidos, tienen el mismo derecho de pertenencia.  Cuando un miembro es excluido, despreciado u olvidado, por ejemplo un hijo nacido muerto, esta conciencia colectiva lleva a que otro, a menudo de una generación posterior, se identifique inconscientemente con ese excluido.  A través de esa implicación se asemeja a él e imita aspectos de su destino, sin que sepa por qué y sin que pueda defenderse ante ello.

Un segundo orden por el cual vela la conciencia colectiva es el orden jerárquico de acuerdo con el tiempo.  Esto significa que los padres tienen prioridad ante los hijos, y el primer hijo ante el segundo, etc.  Entre las familias rige, sin embargo, que una familia recién creada tiene prioridad sobre la anterior.  Así, la familia actual está antes que la familia de origen y la segunda familia antes que la primera, incluso cuando por ejemplo ésta se forma a raíz de un hijo habido fuera del matrimonio.  A la inversa de la conciencia personal, consciente, la que nos permite percibir de inmediato si está en peligro nuestra pertenencia como consecuencia de nuestra conducta, la conciencia colectiva, inconsciente, vela por la subsistencia y la unión de toda la familia.

Nos aferramos a muchas enfermedades y síntomas por un anhelo de estar cerca de nuestros padres o por la necesidad de pertenecer a nuestra familia.  A menudo en ese caso actúa una necesidad de compensación inconsciente donde nos sentimos culpables o mantenemos viva una presunta exigencia.  En otras ocasiones, la enfermedad nos obliga a detenernos momentáneamente cuando mediante nuestra actitud o nuestra conducta estamos violando un orden.

De “Aunque me cueste la vida” – Stephan Hausner

Las relaciones y el intercambio.

manos-constelaciones-familiaresEsta maravillosa red de la cual participamos los individuos, se alimenta consciente e inconscientemente a través de las relaciones humanas.

¿Por qué consciente e inconscientemente? porque muchas relaciones no las “elegimos”, sin embargo, desde el momento que se inician forman parte de la red, de mi red.  Podemos relacionarnos con el barrendero o con el chofer del colectivo y no elegir que ellos se presenten en nuestro camino, sin embargo, aparecen.  A partir de ese momento tenemos la opción de curiosear en la relación y dar una sonrisa o enojarnos por su actitud, o, por otro lado, gestar una buena amistad o ignorar su presencia.  Todo dependerá de lo que creemos y de lo que queremos para nosotros.

Es interesante la idea de crear buenas relaciones para ser mas íntegros cada día.  Recordemos que de la calidad de las relaciones serán mis objetivos, con lo cual, somos las relaciones que tenemos.

Para crear buenas relaciones necesitamos conocer el equilibrio que las sostiene entre el dar y el tomar.  Acá abro un paréntesis y digo… porque tomar y no recibir?… no es que dar y recibir es lo mismo?  Si bien, en ambos casos hay una persona que “da” algo, lo que sea, agradable o todo lo contrario; cuando recibimos la actitud es pasiva, no implica posición, a lo sumo un no a “ese recibir”, solo estaríamos esperando eso que nos dan.  En cambio el tomar, es activo, lo hacemos propio, lo incorporamos a nuestra vida y a nuestro ser.

Cuando hablamos de relaciones, el dar y el tomar están en constante movimiento.  En todas las relaciones entre pares hay un dar y un tomar, y un equilibrio tácito.  Crecerán cuando exista un intercambio equilibrado y positivo.  De lo contrario perderán sustento o fuerza y se desintegrarán.  Cuando recibimos algo de alguien tenemos una necesidad de compensar lo que puede concretarse con un gracias o dándole algo a cambio.  Si sólo damos, nos sentiremos superiores y si solo tomamos nos sentiremos en deuda.

Y volviendo al principio, ¿cómo hacer conscientemente que esta relación se sostenga a través del tiempo?, al menos poner lo que podemos o queremos para que esto suceda, mas allá de los resultados.  Si el equilibrio se da en el dar y tomar, podríamos generar el intercambio y chequear no sentirnos ni superiores ni en deuda.

La clave está en dar un poquito mas de lo que tomamos en compensación, así generamos “juntos” la necesidad de compensar en forma sucesiva, para que se geste una escalera de crecimiento para la relación.  Si el otro da algo que daña, la relación necesita que, CON AMOR, demos un poquito mas de lo recibido para estar equilibrados… con lo cual podemos frente a un grito, contestar con un grito que envuelva un mensaje amoroso, y vamos a estar dando mas de lo recibido.

Somos relaciones, todas ellas forman nuestra integridad como seres humanos, forman parte de nosotros.  Somos en tanto la persona que tenemos enfrente, con lo cual, si queremos sentirnos bien, alcanzar objetivos y vivir una vida plena, necesitamos tener relaciones armoniosas, entonces… ¿que mejor que saber como gestarlas?

Si es la decisión correcta para mi y para todos los involucrados, La Señal es la Paz…

Buen fin de semana